Encabezamos nuestro blog con un adagio medieval de tradición ovidiana. ¿Qué? Es una especie de proverbio inspirado en un verso del poeta latino Ovidio (43 a.C.-18 d.C.), quien en sus Cartas desde el Ponto escribió: Gutta cavat lapidem, comsumitur anulus usu, en una imagen con la que simbolizaba el valor de la constancia, de la persistencia.

La Edad Media lo tomó y varió algo su forma, matizando a la vez su sentido: Gutta cavat lapidem, no vi, sed saepe cadendo: La gota perfora la piedra, no por su fuerza, sino cayendo a menudo. 

Giordano Bruno en el Renacimiento hizo uso de este adagio para hablar de la importancia de la lectura en el camino hacia la sabiduría:

Gutta cavat lapidem, non bis sed saepe cadendo

Sic homo fit sapiens bis non, sed saepe legendo

(Os lo traduzco en clase).